Historia y clasificación de Lentes de Contacto Esclerales

Los lentes de apoyo escleral fueron inicialmente concebidos por Obrig en 1938, quien los desarrolló en los inicios de la contactología. El problema es que eran de vidrio soplado, el único material disponible en esa época. Incluso se trataron de hacer moldes de yeso sobre la superficie ocular, con la idea de reproducir el perfil de la superficie corneal de la manera más exacta posible.
No fue sino hasta hace menos de una década que se logró contar con la tecnología suficiente para desarrollar lentes rígidos gas permeable con materiales de alta transmisibilidad al oxígeno y tornos con la capacidad de cortar geometrías complejas. De acuerdo con la Scleral Lens Society,los LC esclerales se clasifican según su diámetro, de la siguiente manera4:

Corneo-Escleral: con toque en córnea, entre 12,0 y 13,5 mm.
Semi Escleral: diámetros entre 13,6 y 14,5 mm.
Mini Escleral: diámetros entre 15,0 y 18,0 mm.
Escleral: diámetros entre 18,1 y 24,0 mm.

ADAPTACIÓN
La refracción sirve como referencia para ver cuál es la mejor agudeza visual al aire. La irregularidad de la córnea se reemplaza por una zona regular que corresponde a la superficie del nuevo lente de contacto.
Puesto el lente, se obtienen las condiciones necesarias para una sobrerrefracción y obtener así la mejor agudeza visual potencial del caso.
Para el diseño final se toma en cuenta la severidad del problema en términos de la cantidad de zona afectada, su altura sagital, el grado de excentricidad de la córnea y la topografía corneal.
Como el lente descansa en la esclera, se debe también evaluar muy bien el efecto del lente sobre la conjuntiva, a fin de no producir blanqueamiento (Blanching) por presión excesiva sobre los vasos sanguíneos. El objetivo de adaptación final es que el lente quede semisellado, ojalá sin movimiento. El material usado debe ser rígido gas permeable de alta transmisibilidad al oxígeno con cualidades especiales de humectación, para evitar el empañamiento. Aquí, el concepto de lubricación cambia drásticamente, pues habitualmente ésta se indica en lentes de apoyo corneal para permitir que el lente se separe de córnea y se sienta menos. Con los LC de apoyo escleral, la córnea se encuentra en un ambiente de extrema humedad porque el lente se coloca con solución salina sin preservantes, formándose un pozo lagrimal que separa la córnea en su totalidad del lente. La lubricación solo se indica en caso de empañamiento de la superficie.
En estricto rigor, deben ser reemplazados después de un período no mayor a 18 – 24 meses, para prevenir cualquier riesgo de queratitis microbiana. Su limpieza y cuidado son muy sencillos, similar a lo que se hace con cualquier lente semirrígido. Sigue siendo preferible el uso de soluciones con base en peróxido de hidrógeno.

Fuente: GrupoFranja


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

INFORMACIÓN SOBRE LAS COOKIES “ Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad personalizada mediante el análisis de tus hábitos de navegación y preferencias. Si sigues navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información en Política de Cookies.
Más sobre nuestros cookies